Para saber si la educación puede ser una ciencia social critica o no, primero tenemos que conocer y entender los supuestos filosóficos en los que se basa el filosofo ingles Peters. Éste habla de la educación “clásica”que se denomina así porque tiene sus orígenes en Grecia donde entendían la educación como enseñanza- aprendizaje que conduce al enriquecimiento de la mente racional. Según Peters el desarrollo de la autonomía racional es una aspiración básica de la Educación y la entiende como la libertad de determinar racionalmente las propias creencias y acciones de uno, lo que le da a la persona libertad sobre cualquier influencia social o cultural que pueda tener trabas al desarrollo del pensamiento racional autónomo.
Así pues, la educación tiene que potenciar las formas racionales de pensamiento y hacernos conscientes de nosotros mismos en el mundo en que vivimos, para así trasformarnos y poder también trasformar el contexto en el que vivimos.
Para Habermas el problema de que la razón se haya convertido en un instrumento de persecución de fines establecidos ha sido el logro de las ciencias naturales llamado cientificismo y por el cual la ciencia es lo que vale (es saber) , en vez de que el saber o la epistemología cree o produzca la ciencia. Por este cientificismo las ciencias sociales se han convertido en ciencias sin valores que requieren de metodología y pericia técnicas. Esto provoca que la gente no confíe en sus capacidades racionales para evaluar sus propias acciones y la imagen de la sociedad es un mundo incontrolable.
Para cambiar esto, existen tras formas legitimas de investigación científica. Cada una de ellas sigue un modelo epistemológico y se orientan a diferentes necesidades humanas. Uno de ellos,interés critico, deriva de un deseo por liberarse de las influencias que actúan sobre la razón humana.
Así, podemos afirmar que las aspiraciones del interés critico dan lugar a la autonomía racional que es una de las aspiraciones de la educación clásica y por lo tanto que la educación puede ser una ciencia social critica a través del interés critico.
